Codo a codo.

El amor que siento y tengo por vos, es más fuerte que nuestros altibajos.
Y cada mañana al despertar a tu lado, agradezco al universo haberte encontrado.
Porque sos esa persona favorita, la que pone en mi boca esa risa tan bonita.
La que hace que mis días sean más ligeros y aunque haya desacuerdos, todo es pasajero.
Espero que te quedes amor, mucho tiempo al lado mío y saltar juntos cada piedra en el camino.
Y de la mano, codo a codo, vencer desafíos.

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A la suerte…

Tu cielo no es tan distinto al mío, aunque yo vea al norte y vos al sur.

El horizonte al que apuntamos es el mismo, cada uno con su cruz.

Somos almas pasajeras en ésta vida que no es eterna, en ésta vida donde hay tantas guerras.

Lo vivido se va en un suspiro, el que fue tuyo y también mío.

Cuidame, que me escapo… agarrame fuerte, que aunque luche por quedarme, todo ahora está hechado a la suerte.

Mambolandia.

Sale el sol a lo lejos, qué hora es, me pregunto. Me quedé toda la noche pensando en tantos asuntos.
Que me afligen éstos días de tanta mala sangre. Que ya no sé como salir de todo éste enjambre.
Y quizás algo de ayuda no vendría nada mal, pero cómo hago para salir una vez más?
Si ya no quedan fuerzas, si ya no quedan ganas, si tantas vueltas tiene la vida y ya estoy tan quemada.
Ya no sé, vos decime, que sos tan opinologo. Tenes la receta para salir del quilombo?

Cráneo.

Me come la cabeza lo que los días callan, sentarme en la cama y sentir que somos personajes que ensayan.

Será así la mayor parte de nuestra vida, me pregunto, o sólo es éste ahora donde no triunfo.

Melancólica me levanto, esperando una respuesta en tu mirada, pero ésta simplemente sigue callada.

Me come la cabeza la incertidumbre de las horas pasar, de esperar para ver que todo va a estar bien, que no me vas a fallar.

Sáhara.

Y hoy más que nunca me siento estancada.
Varada como en el desierto del Sáhara.
Con sed de paz y progreso, dejando atrás los tropiezos.
Y aunque tengo gente que me banca la caída, no me banco sentirme así de perdida.
Tendida en el piso miro como pasan los días, con el gato en los pies, sin ver la salida.
Sin ganas de nada, ni de levantarme de la cama, o de mirame al espejo, porque no me banco ni me reflejo.
Pero que tema che, que encrucijada, cómo salgo de la mierda en la que estoy parada?
De dónde saco fuerzas, si ni casa tengo?
De dónde saco energía, cuando se ve tan lejos la salida?
No sé ya a quién hablarle o si alguien me escucha, no sé quién me acompaña ya en ésta lucha.
Pero sigo fuerte, porque otra no queda.
Sigo adelante con la frente en alto y gastando más suela.
Todavía no me rindo, no.
Tengo un orgullo que me lo prohíbe, para poder hacer de un desierto, un caribe.

Plena.

Desde hace mucho éste corazón no latía. Desde hace mucho no me sentía en compañía.

Te veo y me enamoro un poco más cada día. Aunque muchos digan, que no puede ser cierto.

Pero sólo escucho tu voz y la mía, al amarse como si fuera eterno. Deseando que nunca termine el amor certero.

Abrazame mi amor, no me sueltes nunca. Sos el cable a tierra que necesitaba, el que tenía en busca.

Y para serte sincera, nunca amé a nadie de ésta manera. Quedate siempre cerquita, muy cerquita, que sólo con vos me siento así de plena.